Circuito de cenotes en la zona oriente de Yucatán

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La zona oriente de Yucatán concentra algunos de los cenotes más impresionantes del estado y ofrece la posibilidad de realizar un recorrido que combine naturaleza, aguas subterráneas, comunidades mayas y atractivos culturales. A diferencia del llamado Anillo de Cenotes de Homún y Cuzamá, que se encuentra más hacia el centro del estado, el oriente tiene como principales puntos de referencia Valladolid, Temozón, X-Can y sus alrededores. 

Un circuito puede comenzar en Valladolid, uno de los principales destinos turísticos del oriente de Yucatán. Desde esta ciudad es posible desplazarse hacia diferentes cenotes y posteriormente continuar hacia comunidades cercanas. La región combina cenotes abiertos, semiabiertos y completamente subterráneos, por lo que cada parada ofrece una experiencia diferente.

Uno de los puntos más accesibles dentro de Valladolid es el Cenote Zaci, ubicado prácticamente dentro de la ciudad. Es un cenote de gran tamaño que permite combinar la visita con un recorrido por el centro histórico de Valladolid.

Hacia los alrededores de la ciudad se encuentra el Hacienda Cenote Oxmán, que combina un cenote de gran belleza con instalaciones turísticas y el ambiente de una antigua hacienda. Su cercanía con Valladolid permite incorporarlo fácilmente a un recorrido de un día.

Otra alternativa es visitar la zona de Dzitnup, donde se encuentran el Cenote Xkeken y el Cenote Samula. Ambos son cenotes de caverna y ofrecen una experiencia diferente a los cenotes completamente abiertos. La entrada de luz natural y las formaciones de roca crean paisajes característicos del subsuelo yucateco.

El recorrido puede continuar hacia Temozón, donde se encuentra el Cenote Hubiku. Este sitio se encuentra sobre la carretera Valladolid-Tizimín y cuenta con instalaciones para recibir visitantes. Su ubicación permite incorporarlo a un circuito por el oriente sin tener que regresar inmediatamente a Valladolid.

Para quienes desean alejarse un poco de los sitios más conocidos, existen también alternativas en comunidades menores. En la zona de X-Can se encuentra el Cenote Choj Ha, que destaca por su ambiente más natural y por encontrarse dentro de una región con numerosas formaciones subterráneas.

Una ruta posible para aprovechar el día sería comenzar temprano en Valladolid, visitar el Cenote Zaci, continuar hacia Oxmán y posteriormente dirigirse hacia Xkeken y Samula. Después se puede continuar hacia Temozón para conocer Hubiku antes de regresar a Valladolid. Si se dispone de más tiempo, el circuito puede ampliarse hacia otros cenotes del oriente.

Los cenotes de esta región son importantes no solamente como atractivos turísticos, sino también desde el punto de vista ambiental y cultural. Forman parte del sistema kárstico de la península, donde el agua circula por una extensa red subterránea. Por esta razón, la contaminación de un punto puede afectar al sistema de agua subterránea, haciendo fundamental conservar estos espacios. La importancia del agua subterránea también explica la relevancia histórica y cultural que los cenotes han tenido para las comunidades mayas. 

Al visitar un circuito de cenotes es recomendable utilizar únicamente productos biodegradables cuando el sitio lo permita y evitar bloqueadores o repelentes antes de entrar al agua. También es importante no tocar formaciones rocosas, no arrojar basura y respetar las indicaciones de cada comunidad. En algunos cenotes se recomienda utilizar chaleco salvavidas, especialmente cuando son profundos o tienen accesos complicados. La Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, por ejemplo, recomienda estas medidas en cenotes como Chelentún debido a sus características. 

El circuito de cenotes del oriente de Yucatán representa una de las mejores opciones para conocer la riqueza natural de esta región. La combinación de Valladolid, cenotes de caverna, cenotes abiertos, antiguas haciendas y comunidades mayas permite realizar un recorrido que va mucho más allá de nadar en agua dulce: es una oportunidad para conocer una parte fundamental del paisaje geológico, cultural y ambiental de Yucatán.