{"id":2807,"date":"2021-08-30T20:00:45","date_gmt":"2021-08-30T15:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/quehacerenyucatan.com.mx\/?p=2807"},"modified":"2021-08-30T20:00:48","modified_gmt":"2021-08-30T15:00:48","slug":"la-leyenda-del-pajaro-toh-una-bella-reflexion-maya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quehacerenyucatan.com.mx\/?p=2807","title":{"rendered":"La leyenda del p\u00e1jaro Toh: una bella reflexi\u00f3n maya."},"content":{"rendered":"\n<p>La leyenda del p\u00e1jaro Toh es una antigua historia de origen Maya, m\u00e1s exactamente de la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Seg\u00fan\u00a0<strong>dicen que los aventureros que se adentran en las selvas de esas regiones son guiados por el p\u00e1jaro Toh para encontrar cenotes<\/strong>, es decir, estanques naturales ubicados en cavernas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El p\u00e1jaro Toh es un ave solitaria, que siempre est\u00e1 cerca de cuevas y sitios oscuros.\u00a0<\/strong>Lo m\u00e1s caracter\u00edstico de ella es su canto quejoso y su singular cola. Esta tiene un plumaje brillante que reluce con los rayos del sol. Esa cola se mueve como un p\u00e9ndulo y no es parecida a la de las dem\u00e1s aves de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta la leyenda del p\u00e1jaro Toh que hace much\u00edsimos a\u00f1os, esta ave formaba parte de la realeza natural. En aquel entonces ten\u00eda una largu\u00edsima cola de colores espectaculares.\u00a0<strong>Era tan bella, que por eso mismo se le consideraba un ave superior. Todos los animales admiraban su bello plumaje y la trataban con especial deferencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La leyenda cuenta&#8230;<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la leyenda del p\u00e1jaro Toh, tan bella y admirada era esta ave que se volvi\u00f3 sumamente presuntuosa y banal.\u00a0<strong>Dec\u00eda que no pod\u00eda trabajar, porque tem\u00eda que su bella cola se estropeara.\u00a0<\/strong>As\u00ed que los dem\u00e1s p\u00e1jaros ten\u00edan que conseguirle la comida y el agua. Tambi\u00e9n elaborar sus nidos y preparar el sitio donde iba a\u00a0dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00e1jaro Toh no hac\u00eda pr\u00e1cticamente nada.&nbsp;<strong>Se levantaba tarde<\/strong><strong>&nbsp;y luego se iba al jard\u00edn real, donde estaban las aves m\u00e1s bellas de toda la selva<\/strong>. All\u00ed todas se pon\u00edan a conversar banalidades y a re\u00edr de tonter\u00edas. As\u00ed pasaban todos los d\u00edas de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s,\u00a0<strong>el p\u00e1jaro Toh era un ave extremadamente caprichosa. No se conformaba con cualquier alimento, sino que siempre quer\u00eda lo mejor<\/strong>. Aunque los dem\u00e1s p\u00e1jaros se esforzaban por complacerla, nunca parec\u00eda estar a gusto con nada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una noche cualquiera, el b\u00faho, que era el m\u00e1s sabio\u00a0de todos, dijo que se avecinaba una aterradora tormenta<\/strong>. De buena fuente sab\u00eda que tormentas as\u00ed solo hab\u00eda cada 50 a\u00f1os. Era algo inimaginable. Truenos, rayos y centellas caer\u00edan sobre toda la selva. Era necesario que construyeran un refugio para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inmediatamente todos los p\u00e1jaros se pusieron a trabajar<\/strong>. El p\u00e1jaro carpintero, los\u00a0guacamayos, los pericos y el tuc\u00e1n empezaron a cortar ramas para hacer un refugio. Los p\u00e1jaros m\u00e1s grandes, como el pavo de monte y otros, llevaron las ramas m\u00e1s pesadas. Los p\u00e1jaros peque\u00f1os, como los cuervos y las codornices juntaron pastos y peque\u00f1as plantas para colaborar en la construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice la leyenda del p\u00e1jaro Toh que las nubes se ve\u00edan cada vez m\u00e1s negras. Sin embargo, el p\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p>jaro Toh segu\u00eda como si nada estuviera ocurriendo. Solo estaba esperando a que los otros terminaran de construir el refugio para resguardarse en \u00e9l. Sin embargo, los dem\u00e1s no daban abasto.\u00a0<strong>As\u00ed que esta vez s\u00ed le recriminaron esa\u00a0actitud. Molestos le pidieron que tambi\u00e9n ayudara.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00e1jaro Toh se molest\u00f3 por la exigencia de sus compa\u00f1eros. Sin embargo, temiendo que lo dejaran sin lugar en el refugio, se uni\u00f3 a los constructores. Pasaron apenas unos cuantos minutos y se fatig\u00f3. Ten\u00eda mucha\u00a0pereza\u00a0de trabajar como un obrero.\u00a0<strong>Esto no estaba hecho para \u00e9l. As\u00ed que aprovech\u00f3 un descuido de los dem\u00e1s y se escondi\u00f3 en una cueva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez estuvo dentro de la cueva, se recost\u00f3 y se qued\u00f3 dormido. Ni siquiera not\u00f3 en qu\u00e9 momento comenz\u00f3 la tormenta.\u00a0<strong>Cayeron rayos y centellas, pero eso no lo despert\u00f3. Los pocos minutos en los que hab\u00eda trabajado lo dejaron exhausto<\/strong>. Lo malo es que la cueva era muy peque\u00f1a y toda su hermosa cola qued\u00f3 colgando por fuera del lugar, pero eso no le import\u00f3. La tormenta dur\u00f3 todo un d\u00eda y una noche, pero al d\u00eda siguiente apareci\u00f3 el sol. Los dem\u00e1s p\u00e1jaros salieron de su refugio y el p\u00e1jaro Toh de su cueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta la leyenda del p\u00e1jaro Toh que este pens\u00f3 que todo seguir\u00eda igual. Tan pronto vio que la lluvia hab\u00eda cesado, se fue de nuevo al jard\u00edn real para seguir su rutina diaria. Sin embargo,\u00a0<strong>cuando lleg\u00f3 todos comenzaron a re\u00edrse de \u00e9l. Poco quedaba de aquella cola majestuosa, que la tormenta hab\u00eda destrozado por completo<\/strong>. Avergonzado, el p\u00e1jaro Toh volvi\u00f3 a la cueva y no volvi\u00f3 a salir de all\u00ed. El castigo para su soberbia y su\u00a0ego\u00edsmo fue tener que vivir solo, en un sitio apartado y trabajar por siempre para guiar a los exploradores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La leyenda del p\u00e1jaro Toh es una antigua historia de origen Maya, m\u00e1s exactamente de la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. 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